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miércoles, 24 de abril de 2013

La reparación del Irizar, un pedido de informe y la respuesta

La demora en el arreglo del rompehielos Irízar genera cruces y acusaciones

El director general de Material de la Armada, contraalmirante Ricardo Cavillotti, pidió explicaciones al presidente del astillero estatal, Mario Fadel, quien no tardó en responder.


Los retrasos en la reparación del rompehielos emblema Almirante Irízar generaron cuestionamientos entre el contratante, la Armada, y astillero estatal contratado para la obra, Tandanor -integrante junto al astillero Almirante Storni del Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR)-.

Según publicó hoy el diario Ámbito Financiero, el director general de Material de la Armada, contraalmirante Ricardo Cavillotti, le envió una nota al presidente del taller naval, Mario Fadel, por medio de la cual pide información sobre el grado de avance de la obra, y pregunta acerca de las causas que motivaron atrasos en varios hitos del proyecto.

viernes, 25 de enero de 2013

¿Somos un protectorado de Chile y Brasil?

Interesante nota publicada en edición impresa por La Nación que resume los últimos acontecimientos de conocimiento publico sobre los buques de nuestra Armada. Un sombrío panorama de desidia prolongada en el tiempo, parte de nuestra historia que compromete seriamente el futuro. 

La patética noticia de que el destructor misilístico Santísima Trinidad, botado en 1974, yace semihundido en Puerto Belgrano debido a una avería producida por el abandono, se suma a lo que ya se sabe sobre la corbeta Espora, botada en 1981, que estuvo varada en Sudáfrica durante tres meses debido a desperfectos mecánicos. Si se agrega la odisea, felizmente superada, de la Fragata Libertad, tenemos a la vista un lienzo exquisito que, con elocuencia romántica decimonónica, representa la dimensión naval de una decadencia nacional.

Se trata de una involución que comienza con la Guerra de Malvinas, se profundiza con la dimensión militar de las políticas neoliberales de los años 90, se agrava con las estrecheces presupuestarias emergentes de la crisis de 2001-2002 y culmina con los castigos a la corporación militar de los gobiernos posteriores a 2003. 

Quien quiera dedicarse a la politiquería puede culpar a este o aquel gobernante, pero un enfoque serio exige comprender que se trata de un largo proceso en el que estamos todos involucrados.
Por cierto, a diferencia de Brasil y Chile, en nuestro país el tránsito a la democracia estuvo signado por el total colapso del poder interno de los militares, que sufrieron una triple derrota. El suyo fue un fracaso político y moral por las violaciones de los derechos humanos, un fracaso económico por la deuda externa sin precedente que nos legaron y un fracaso militar por la derrota bélica en Malvinas. Esta triple derrota significó la eliminación total de la corporación militar como una fuerza capaz de llevar a cabo el cabildeo necesario para competir por recursos en el presupuesto nacional.

El insólito cuadro de buques que se hunden solos o que se descomponen en alta mar no es sino la representación más gráfica de una degradación anunciada. Desde 1982, nuestras Fuerzas Armadas son principalmente organizaciones dedicadas a cumplir con obligaciones salariales hacia sus cuadros.
Según datos de 2009 del prestigioso Stockholm International Peace Research Institute (Sipri), mientras los gastos militares anuales de Brasil equivalen a un 2,6% de su PBI, y los de Chile llegan al 2,7%, la totalidad del gasto argentino alcanza apenas un 0,8% de nuestro PBI. Estamos a la par de la República Dominicana en términos del porcentaje del PBI representado por nuestros gastos militares.

El desarme argentino es particularmente notable si consideramos las importaciones de armas. Como observó el Sipri en 2009: "El aumento en gastos militares ha financiado una multitud de compras de armamentos en años recientes, particularmente por parte de Brasil, Chile y Venezuela. Las transferencias de armas a Sudamérica fueron 94% más altas en 2004-2008 que en 1999-2003. (Después de los Estados Unidos), Chile fue el mayor importador de armas convencionales en las Américas en el período 2004-2008 (?). Su presupuesto de defensa casi se duplicó entre 1997 y 2007".

Ésta es, objetivamente, la situación. Puede argüirse que nuestro país no necesita estar armado. No seré yo quien refute esa idea. América del Sur es una zona de paz sin paralelos en el mundo entero. No ha tenido lugar en ella ninguna conflagración interestatal comparable con las grandes guerras europeas. Nunca en toda la historia desapareció un Estado latinoamericano como resultado de la conquista. Jamás hubo una guerra entre Argentina y Chile, y la única entre Argentina y Brasil fue un conflicto de baja intensidad entre 1825 y 1828, décadas antes de que existieran siquiera el Estado alemán y el italiano. Puede sostenerse que podemos gastar en cosas más productivas que las armas porque vivimos en una parte del mundo que, desde el punto de vista de la guerra y la paz interestatal, es más civilizada que las demás.

No obstante, por verdadero que sea este discurso, el rigor conceptual de la ciencia política exige aclarar qué es lo que nuestro asombroso desarme unilateral representa. Estamos poniendo a prueba, de manera experimental, la teoría realista de las relaciones internacionales, que supone que una política de defensa como la de Argentina implica un peligro para su integridad territorial. Desde una perspectiva científica, es un experimento fascinante.
En verdad, hemos optado por un modelo que nos impediría defendernos durante más de 24 horas de un vecino como Paraguay. Esto significa que, actualmente, la Argentina es un Estado a medias, en tanto sigue siendo un Estado sólo porque sus vecinos más importantes, Brasil y Chile, quieren que siga siendo un Estado. Politológicamente, un Estado es una red de organizaciones que administra y defiende un territorio. Si un Estado no puede cumplir con esas funciones, no es plenamente un Estado.

Esto implica que, en realidad, la Argentina es actualmente un protectorado de Brasil y Chile. ¿Sobrevivirá medio siglo con sus límites actuales? A fines del siglo XVIII, Polonia hizo algo parecido y le fue muy mal. Desapareció como Estado hasta 1919. Sin una gran guerra, fue repartida entre Austria, Prusia y Rusia. Pero es muy probable que la historia demuestre que nosotros los sudamericanos somos más "civilizados" que los europeos.

¡Apuesten, señoras y señores! Nunca más podrán jugar a una ruleta rusa nacional.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz Año Nuevo

Mi querida Industria Naval

          Dicen que no hay mal que dure mil años, ni mortal que lo soporte. Lo cierto es que el 2012 termina y en el ámbito de la industria naval hubo para todos los gustos. En números fríos se podrá hablar si se construyó un metro más o dos metros menos de eslora que años anteriores, pero eso es tarea de analistas políticos y economistas. Desde la subjetividad de la vereda política que se pise están los que dirán que la industria pasa un buen momento por lo acontecido en ARS o Punta Alvear. Otros dirán que la rueda apenas gira o que "antes" se ganaba en quince días lo que "hoy" no se gana en dos meses.
 
          Sin duda nuestro país necesita construir. Pero más que construir buques, necesita construir un modelo de país que incluya a la industria naval. Un modelo que empiece por la capacitación de las nuevas generaciones. Luego, que el día que formemos ese obrero naval que esté motivado a crecer, perfeccionarse y progresar. Que se valore y premie el conocimiento y la dedicación. Y el mejor premio debe ser que al final del camino, luego de una vida de trabajo, poder jubilarse dignamente y más tempranamente que en la general de los casos.
 
          Quien conoce un astillero, un muelle y un buque sabe muy bien lo sacrificado que resulta para alguien que lleva varios años a cuesta trepar una escala, saltar una murada o andar cambiando tubos de oxigeno. La realidad dice que hay que lucharla si o si hasta los 65 y después ver como remarla porque la mínima no alcanza.
 
          Es recurrente ver discursos, declaraciones y propaganda de ciertos actores hablando de "viento en popa", "industria floreciente",  "año bisagra", "polo naval" y cantidad de frases hechas que no expresan nada para el que va todos los días al muelle, como hace años abarrotado en la caja de una F100 haga frío, truene o al rayo del sol.
 
          Las fotos de traje y gomina no hablan de convenios atados a productividad en el extranjero, listas sabanas vacías, y amontonamientos para ver a quien le toca picar. Mucho menos de pseudo-cooperativas con valor horario fuera de convenio, ni hablar de ART, ropa de trabajo o indemnización por despido.
 
          Es verdad que es fácil criticar y no proponer, pero más fácil es no criticar para vender una mentira conveniente para pocos. La realidad es que en los muelles tenemos pesqueros obsoletos, importados, debidamente amortizados, inseguros y economicamente deficitarios. Pero quien le pone el cascabel al gato? Dique, lavada de cara y que tire veinte años más... Las barcazas muy lindas, sobre todo las que van para Colombia, de las que se quiebran en dos tirando su carga a la hidrovía cuando llegan a la mitad de carga: mejor no hablar.
 
          Nuestro litoral marítimo debería estar custodiado por un aparato similar a la quinta flota de los amigos del Norte y en cambio de eso tenemos una Armada desarmada (valga el juego de palabras). Pregunta retórica: ¿No es ese el motor natural para reactivar a nuestra industria naval? La mejor forma de llevar trabajo a los astilleros ociosos es que el Estado invierta en navios para PNA y la Armada. En el 2012 todo llego al colmo de males: fragata embargada, Irizar todavía en reparaciones y licitación para su reemplazo, puertos sin dragado y demás desaciertos.  Que alguien me explique: ¿porque se firman "acuerdos" donde la Argentina se pone en papel de "tierra de gauchos brutos exportadores de soja" que compran patrulleras? ¿No sabemos? ¿No podemos? ¿O no nos dejan hacer una? Aceptar como Nación un mero papel agroexportador es desperdiciar un potencial virtualmente infinito. 
 
          ¿Porque hace falta proyectos de DNU para algo tan vital y tan plural como esta industria? Antes de embarrar más la cancha, hay que definir objetivos comunes e invitar a todos los actores al escenario natural para esta discusión que es el Congreso de la Nación. Las discusiones de este año por la Demarchi son solo el botón de muestra del nivel de desinformacion de nuestra clase política. Y esperemos que sea desinformacion y no mala intencion, lo primero se va preguntando lo segundo nos deja donde estamos ahora.
 
          La industria naval fue objeto de toda la mala intención posible, porque es una herramienta de desarrollo a nivel macroeconómico de altísimo valor estratégico. Fue desarmada adrede desde sus cimientos que son los astilleros porque un país no es del todo libre ni soberano si depende de terceros para transportar o pescar o no puede patrullar y defender sus costas. No se si llegamos a una docena de astilleros en actividad en todo el país, y mejor ni hablar en que nivel productivo se encuentran.
 
           Necesitamos un criterio común a todos los sectores comprendidos, una Ley Federal de Pesca que incluya el vencimiento de cascos y plan de desguace, nuevas y mejores herramientas de financiacion, formacion de más profesionales, desarmar aquellos esquemas políticos que nos atan a recetas de estancamiento y fracaso permitiendo la importación y circulacion de artefactos importados, estrategias a largo plazo con respecto al transporte y las industrias marítimas extractivas, un marco laboral digno y acorde a la actividad donde se respete al trabajador durante el desarrollo de su vida laboral y su retiro, políticos informados y comprometidos sin dobles discursos ni intereses parciales o hasta particulares (que sabemos que los hay), una clase empresaria dispuesta a invertir aunque sea una mínima parte de sus utilidades en el sector que los hizo prósperos, y sobre todo una mirada sincera sobre nuestros errores para corregirlos si es que estamos a tiempo.
 
           Sin lugar a dudas ya el 2012 esta perdido, espero no perdamos también el 2013 y nos encuentre trabajando en bien de toda la gran familia de la Industria Naval. Salud!!
 
Cesar Briatore
          
          

lunes, 19 de noviembre de 2012

Cuatro buques de la Armada sufrieron daños mientras navegaban

Por Mariano De Vedia | LA NACIÓN

La falta de mantenimiento por el escaso presupuesto deriva en un débil control de la pesca ilegal

18.11.2012 | Publicado en edición impresa

Cuatro buques de la Armada quedaron varados este año por deficiencias atribuidas a problemas de mantenimiento y de adiestramiento, debido a la escasez de recursos y a las pocas horas de navegación que tiene hoy el personal naval. Así lo consignaron a LA NACIÓN fuentes de la propia fuerza y de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados.

A mitad de camino quedaron las corbetas Espora, varada en Sudáfrica hace 39 días por un desperfecto en tres generadores; Spiro, que sufrió una rotura al tropezar con un banco de arena en Mar del Plata, y Gómez Roca, que zarpó del puerto marplatense en marzo con un motor menos y sufrió una avería en la línea de eje cuando iba a participar de una operación en Brasil, aunque finalmente se reparó y pudo intervenir. También fue afectado el destructor La Argentina, que sufrió un desperfecto cerca de Bahía Blanca, por una mala
maniobra, cuando se dirigía también a Brasil, lo que le provocó un problema con los estabilizadores.