La industria naval siente el peso de la crisis
Sin nuevas órdenes de construcción a la vista y con dificultades para cobrar las reparaciones ya efectuadas, el sector sufre al compás de la pesca. Distintas estrategias para sobrellevar la coyuntura.
La última botadura de un nuevo buque se registró el 20 de febrero de 2012. La protagonizó el “Nono Pascual”, un costero de 25 metros de eslora surgido del astillero Federico Contessi.
Desde entonces la crisis paralizó las órdenes de construcción. De todas maneras, la firma optó por seguir erigiendo buques pesqueros aún sin dueños, según revelaron.







